Es hora de deshacerse de la culpa
Laurie Davies
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Aun si voy por valles tenebrosos, no temeré ningún mal porque tú estás a mi lado; tu vara y tu bastón me reconfortan. Salmo 23:4 (NVI)
Del hombre son los planes del corazón, pero del SEÑOR es la respuesta de la lengua. Proverbios 16:1 (RVA-2015).
… «El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre sembró en su campo. Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando crece es la más grande de las plantas del huerto. Se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas». Mateo 13:31-32 (NVI)
Te daré tesoros escondidos en la oscuridad, riquezas secretas. Lo haré para que sepas que yo soy el SEÑOR, Dios de Israel, el que te llama por tu nombre. Isaías 45:3 (NTV)
El amor es paciente, es bondadoso. 1 Corintios 13:4a (NVI)
»Pero Yo les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a ustedes; pero si me voy, se lo enviaré. Juan 16:7 (NBLA)
¡La virgen concebirá un niño! Dará a luz un hijo y lo llamarán Emanuel (que significa “Dios está con nosotros”). Isaías 7:14b (NTV)
-»Pondré enemistad Entre tú y la mujer, Y entre tu simiente y su simiente; Él te herirá en la cabeza, Y tú lo herirás en el talón». Génesis 3:15 (NBLA)
Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: «Vamos a Belén, a ver esto que ha pasado y que el Señor nos ha dado a conocer». Así que fueron de prisa y encontraron a María, José y al niño que estaba acostado en el pesebre. Lucas 2:15-16 (NVI)
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NVI)
Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo: —Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! Lucas...
y en el desierto, donde has visto cómo el SEÑOR tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar”. Deuteronomio 1:31 (NBLA)