Viendo a Dios en días de nieve inesperados
Judy Thresher
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Que por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias; nuevas son cada mañana. ¡Grande es tu fidelidad! Lamentaciones 3:22-23 (RVR1995)
Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NTV)
Vístanse de toda la armadura de Dios, para que puedan hacer frente a las intrigas del diablo. Efesios 6:11 (RVA-2015)
«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. Salmos 46:10 (NVI)
Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:10 (NVI)
Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa. Hebreos 10:23 (NTV)
«Piense usted bien lo que debe hacer, pues la ruina está por caer sobre nuestro amo y sobre toda su familia. Tiene tan mal genio que ni hablar se puede con él». 1 Samuel 25:17 (NVI)
—No tengas miedo —respondió Eliseo—. Los que están con nosotros son más que ellos. 2 Reyes 6:16 (NVI)
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser. 1 Corintios 13:7-8a (RVA-2015)
En los días de su vida mortal, Jesús ofreció oraciones y súplicas con fuerte clamor y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su reverente sumisión. Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer; y, consumada su perfección, llegó a ser autor de salvación eterna para todos los que le obedecen… Hebreos 5:7-9 (NVI)
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de Ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de Tu mano te damos. 1 Crónicas 29:14 (NBLA)
Aunque la higuera no eche brotes, Ni haya fruto en las viñas … Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación. El Señor DIOS es mi fortaleza… Habacuc 3:17-19a (NBLA)
Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve Hebreos 12:1a (NBLA)