Ayudándola a Encontrar a Jesús
Lynn Cowell
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Ya sabía yo que siempre me escuchas, pero lo dije por la gente que está aquí presente, para que crean que tú me enviaste. Juan 11:41-42 (NVI)
Él derramó su Espíritu sobre nosotros en abundancia por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Tito 3:6 (NTV)
sana a los de corazón quebrantado y venda sus heridas. Salmo 147:3 (NVI)
Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría. Salmo 90:12 (NVI)
Dirígeme por la senda de tus mandamientos, porque en ella encuentro mi solaz. Salmo 119:35 (NVI)
Dirigiéndose a todos, declaró: —Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Lucas 9:23 (NVI)
Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y excelencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir con devoción. 2 Pedro 1:3 (NVI)
Una cosa he pedido al SEÑOR, y esa buscaré: Que habite yo en la casa del SEÑOR todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura del SEÑOR … Salmo 27:4 (NBLA)
Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad del SEÑOR en esta tierra de los vivientes. Salmo 27:13 (NVI)
El que habita en el escondedero del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmo 91:1 (JBS)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
...Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Lucas 6:27b-28 (RVC)
SEÑOR, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Salmo 25:4 (NVI)
[Jesús] le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (Juan 9:7, NTV)