Viendo a Dios en días de nieve inesperados
Judy Thresher
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
De día, el SEÑOR iba frente de ellos en una columna de nube para indicarles el camino; de noche, los alumbraba con una columna de fuego. De ese modo, podían viajar de día y de noche. Éxodo 13:21 (NVI)
Cuando Jesús lo vio acostado allí y supo que ya llevaba mucho tiempo en aquella condición, le dijo: «¿Quieres ser sano?» Juan 5:6 (NBLA)
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Juan 10:10b (NBLA)
Confía en el SEÑOR con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. Proverbios 3:5-6 (NTV)
Declaro lo siguiente acerca del SEÑOR: Solo él es mi refugio, mi lugar seguro; él es mi Dios y en él confío. Salmo 91:2 (NTV)
pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores. Romanos 5:8 (NTV)
Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente. Romanos 12:10 (NTV)
Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas 2:20 (NTV)
¡Ha resucitado! No está aquí… Marcos 16:6c (NVI)
Oh Dios, tú eres mi Dios; yo te busco intensamente. Mi alma tiene sed de ti; todo mi ser te anhela, cual tierra seca, sedienta y sin agua. Salmo 63:1 (NVI)
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de Ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de Tu mano te damos. 1 Crónicas 29:14 (NBLA)
Aunque la higuera no eche brotes, Ni haya fruto en las viñas … Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación. El Señor DIOS es mi fortaleza… Habacuc 3:17-19a (NBLA)
Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve Hebreos 12:1a (NBLA)