Devocionales

Esperando cuando se siente como si Dios estuviera alargando

10 de agosto de 2020
Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. ‭Romanos‬ ‭8:25‬ ‭(RVR1995‬‬)

Escuché el ruido rechinante y el llanto apenado aún antes de llegar a la cocina. No necesitaba ver la cara afligida de mi hija o los fragmentos de porcelana destrozada esparcidos por mi piso de azulejo sucio para adivinar lo que había sucedido.

Quince minutos antes, mi hija había corrido a la lavandería vestida con un vestido púrpura y brillante de princesa. Desplegó su plan en una avalancha de palabras y chillidos emocionados. Había preparado una fiesta de té para sus hermanas, completa con individuales caseros y sus bocadillos favoritos. Ella había adornado su osito de peluche con perlas de cuentas de amapola y había convertido su cobija rosa en un mantel opulento. «Mamá, lo único que me falta ahora es el juego de té especial», había dicho ella. «¿Podrías venir a ayudarme?»

El juego de té especial era una tetera de cerámica al estilo antiguo con cuatro tazas delicadas y platillos que combinaban. Estaba ubicado en el estante más alto del armario de la cocina y añadía un toque de "diversión elegante" al juego infantil ordinario.

«Te conseguiré el juego de té cuando termine de lavar la ropa», yo le había prometido.

«¡Okei!» había dicho mi niña con un saludo reverente de princesa. «Estaré en la cocina ...»

Efectivamente, fue en la cocina donde encontré a mi hija sollozando sobre los pedazos que estaban a sus pies.

«Lo siento, Mamá», exclamó. «Me cansé de esperar y me preguntaba si ibas a cumplir tu promesa». Ella dejó caer la cabeza sobre las palmas de sus manos mientras examinaba los fragmentos a su alrededor. «Desearía haber sido paciente», murmuró.

Le di a mi hija un pañuelo y alcancé la escoba. Hablaríamos sobre su impaciencia cuando las lágrimas estaban secas, pero por ahora, el Señor estaba usando fragmentos de un elegante juego de té para recordarme una lección que yo necesitaba desesperadamente: la fe sin paciencia no es suficiente.

Mi niña quería confiar en mi palabra, pero por su falta de paciencia, no tuvo la fortaleza para esperar a que se cumpliera.

Mientras recogía los pedazos de porcelana, me reconocí en el lugar impetuoso de la organizadora de la fiesta del té.

Al principio, yo también soy propensa a confiar en la Palabra de Dios. Creo que si Él lo dice, lo hará, como dice Hebreos 10:23, Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa (NTV). Pero confiar en Dios para que cumpla Sus promesas requiere algo más que confianza; exige resistencia también.

Quizás es por eso que la Palabra de Dios nos recuerda una y otra vez que la fe y la paciencia son socios. Uno sin el otro puede dejarnos colgando en desánimo.

La fe nos da la valentía para confiar en la Palabra de Dios, y la paciencia nos da el temple para confiar en Su tiempo.

En el verso clave de hoy, el apóstol Pablo escribe: Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos (Romanos 8:25).

La palabra original en este versículo para “paciencia” es hypomone. Pinta la imagen de una persona que aguanta, persevera y se niega a rendirse. Una vez escuché a un pastor explicar este tipo de paciencia en particular como "poder para aguantar".

La paciencia es lo que nos mantiene aferrados cuando parece que Dios está alargando.

La paciencia es lo que evita que el tiempo misterioso de Dios se convierta en el debilitamiento de nuestra fe.

Esperar el obrar de Dios no es fácil, pero con paciencia, es posible.

No sé qué estás esperando hoy, pero sé que se puede confiar en la Palabra de Dios. Entonces, aguanta, querida amiga. ¡Sigue creyendo! Al otro lado de tu espera hay una promesa cumplida. Y cuando tus ojos vean lo que tu fe ha creído, habrán razones para celebrar.

Querido Jesús, me estoy cansando en la espera. Por favor aumenta mi paciencia y haz crecer mi fe. Dame valor para seguir confiando en Ti y tenacidad para aferrarme a Tus promesas. En el Nombre de Jesús, Amén.

TRUTH FOR TODAY

Salmo 27:14, Espera en el SEÑOR. Esfuérzate y aliéntese tu corazón. ¡Sí, espera en el SEÑOR! (RVA-2015)

Hebreos 6:12, ...a fin de que no sean perezosos sino imitadores de los que, por la fe y la paciencia, heredan las promesas. (RVA-2015)

Las dos secciones siguientes pueden contener enlaces de contenido solo en inglés.

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© 2020 por Alicia Bruxvoort. Todos los derechos reservados.

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