Devocionales

Dejar ir el desorden y aferrarse a la paz

13 de enero de 2022
El SEÑOR gobierna las aguas de la inundación; el SEÑOR gobierna como rey para siempre. El SEÑOR le da fuerza a su pueblo, el SEÑOR lo bendice con paz. Salmo 29:10-11 (NTV)

La arcilla roja de Carolina del Norte ha albergado nuestras raíces familiares durante más de una década, pero antes de instalarnos aquí, nos mudamos muchas veces a lo largo de varios años.

A pesar de lo agotadoras que fueron esas mudanzas, nos brindaron oportunidades justo en esos momentos, para deshacernos del exceso de pertenencias.

Sin embargo, a medida que nos acomodábamos a una vida a largo plazo, comencé a sentir un peso inesperado de cansancio. En medio del ajetreo de una familia en crecimiento, sin esos movimientos frecuentes que obligan a comenzar de nuevo, me sentí abrumada por las cosas que se habían vuelto a acumular y el estrés de ponerlas en orden.

Gastaría toda mi energía gestionando las sencillas tareas del mantenimiento diario, sin sentir que nunca podría salir adelante. Luego me colapsaba en la cama cada noche, hundiéndome más en la incapacidad.

Silenciar mi entorno ayuda a aquietar mi espíritu, pero mi entorno se sentía como un torrente de tremendo caos. Los sentimientos de fracaso, culpa, debilidad y arrepentimiento me robaban mi paz. Sin embargo, no tenía idea de cómo reunir el tiempo y la energía para cambiar mis sentimientos.

Una noche, mientras buscaba en las Escrituras un indicio de calma en el caos, Dios me llevó al Salmo 29. David escribió este salmo mientras observaba cómo una tormenta se elevaba sobre el mar Mediterráneo y se propagaba por la tierra.

Sentí como si estuviera dando vueltas en mi propia tormenta personal, y estas palabras expresaron esperanza y consuelo a mi agotada alma: “El SEÑOR gobierna las aguas de la inundación; el SEÑOR gobierna como rey para siempre. El SEÑOR le da fuerza a su pueblo, el SEÑOR lo bendice con paz” (Salmo 29: 10-11).

Dios me recordó esa noche que Él gobierna sobre cada tormenta de la vida, ofreciéndonos Su fuerza y paz en medio de ellas.

Sabía que algo tenía que cambiar, así que oré pidiendo sabiduría para crear límites y libertad para dejar ir el desorden que ya no nos servía. Y, paso a paso, comencé a avanzar hacia una vida de menos cosas y más paz.

Amiga, si sientes que la vida gira a tu alrededor, creando torbellinos de caos en tu hogar, anímate; ¡hay esperanza! Dios es más que capaz de encontrarte donde estás con Su abundante fuerza, porque Él gobierna sobre las inundaciones de tu tormenta y anhela bendecirte con Su paz.

Aquí hay cinco sugerencias prácticas y pasajes de las Escrituras al respecto, para que las guardes en tu corazón mientras buscas ordenar y restaurar el orden en tu hogar:

  • Deja al descubierto tus luchas ante Dios. Pídele que te guíe hacia lo mejor para tu hogar. “Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes. (1 Pedro 5:7, NTV)
  • Si vives con otras personas, piensa en formas en las que pueden trabajar juntos para lograr el equilibrio. “Vivan en armonía unos con otros” (Romanos 12:16a, NTV)
  • Divide las grandes tareas en pequeñas metas. No descartes la gran diferencia que pueden hacer los pequeños esfuerzos. “No menosprecien estos modestos comienzos, pues el SEÑOR se alegrará cuando vea que el trabajo se inicia…” (Zacarías 4:10a, NTV)
  • Considera la cantidad de cosas que deseas manejar y dona el resto a alguien que lo necesite.“Todos los creyentes estaban unidos de corazón y en espíritu. Consideraban que sus posesiones no eran propias, así que compartían todo lo que tenían.” (Hechos 4:32, NTV)
  • No permitas que un día difícil descarrile tu progreso. Acepta la gracia de Dios para el proceso y comienza cada día de nuevo. “¡El fiel amor del SEÑOR nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana.” (Lamentaciones 3:22-23, NTV)

Dulce amiga, tu deseo de una casa manejable es un deseo digno. Hoy es un gran día para comenzar de nuevo y, paso a paso con Dios, crear la calma que tu corazón anhela para tu hogar.

Querido Señor, por favor apacigua el caos de mi entorno y ayúdame a crear calma y orden en mi hogar. En el Nombre de Jesús, Amén.

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PROFUNDICEMOS

Mateo 11:28, »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. (NVI)

¿Qué pequeño paso puedes dar hoy para traer más orden y paz a tu hogar? Nos encantaría saber tus pensamientos en los comentarios.

© 2022 by Brenda Bradford Ottinger. odos los derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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