Cuando estás segura de que están equivocados y quieres juzgarlos
Shannon Popkin
—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? — respondió el SEÑOR. Jonás 4:4 (NVI)
aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! Salmo 139:10 (NVI)
Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos. Efesios 6:18 (NVI)
Y bienaventurada la que creyó que tendrá cumplimiento lo que le fue dicho de parte del Señor». Lucas 1:45 (NBLA)
«Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos—dice el SEÑOR—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos. Isaías 55:8-9 (NTV)
Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Juan 10:10b (NBLA)
En cambio, los que confían en el SEÑOR encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán. Isaías 40:31 (NTV)
Porque no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino Uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Hebreos 4:15 (NBLA)
Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos. Y acercándose a Él, le dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude». Lucas 10:40 (NBLA)
¿Qué es lo que causa las disputas y las peleas entre ustedes? ¿Acaso no surgen de los malos deseos que combaten en su interior? Santiago 4:1 (NTV)
El SEÑOR es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor? Salmo 27:1 (NBLA)
—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? — respondió el SEÑOR. Jonás 4:4 (NVI)
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NVI)
Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo: —Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! Lucas...