Viendo a Dios en días de nieve inesperados
Judy Thresher
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es Aquel que prometió. Hebreos 10:23 (NBLA)
Pero aun en la cárcel el SEÑOR estaba con él y no dejó de mostrarle su amor. Hizo que se ganara la confianza del guardia de la cárcel. Génesis 39:20b-21 (NVI)
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 (NVI)
Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos. Hebreos 2:1 (NBLA)
También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel a Aquel que lo había prometido. Hebreos 11:11 (NBLA)
Estén quietos, y sepan que Yo soy Dios; Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. Salmo 46:10 (NBLA)
El llanto podrá durar toda la noche, pero con la mañana llega la alegría. Salmos 30:5b (NTV)
A pesar de todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano. Isaías 64:8 (NVI)
Cuando María llegó a donde estaba Jesús y lo vio, se arrojó a sus pies y le dijo: —SEÑOR, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Al ver llorar a María y a los judíos que la habían acompañado, Jesús se turbó y se conmovió profundamente. … Jesús lloró. Juan 11:32-33,35 (NVI)
Pon en manos del SEÑOR todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Proverbios 16:3 (NVI)
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de Ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de Tu mano te damos. 1 Crónicas 29:14 (NBLA)
Aunque la higuera no eche brotes, Ni haya fruto en las viñas … Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación. El Señor DIOS es mi fortaleza… Habacuc 3:17-19a (NBLA)
Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve Hebreos 12:1a (NBLA)