La relación entre la fe y la ansiedad
Melissa Fisher, LMHC
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI)
Así que, si el Hijo los libera, serán ustedes verdaderamente libres. Juan 8:36 (NVI)
Noé era un hombre justo y honrado entre su gente. Siempre anduvo fielmente con Dios. Génesis 6:9 (NVI)
Cuando en mí la angustia iba en aumento, tu consuelo llenaba mi alma de alegría. Salmo 94:19 (NVI)
Pero teniendo diferentes dones, según la gracia que nos ha sido dada, usémoslos… Romanos 12:6 (NBLA)
Y, después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables. 1 Pedro 5:10 (NVI)
Sé que el SEÑOR siempre está conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado. Salmos 16:8 (NTV)
¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. Isaías 43:19 (NVI)
Cuando Jesús resucitó en la madrugada del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios. Ella fue y avisó a los que habían estado con Él, que estaban lamentándose y llorando. Marcos 16: 9-10 (NVI)
Entonces Dios abrió los ojos de Agar, y ella vio un pozo lleno de agua. Enseguida llenó su recipiente con agua y dio de beber al niño. Génesis 21:19 (NTV)
Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte. Apocalipsis 12:11 (NVI)
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI)
A los videntes les dicen: «¡No tengan más visiones!», y a los profetas: «¡No nos sigan profetizando la verdad! Dígannos cosas agradables, profeticen ilusiones. ¡Apártense del camino, retírense de...
Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte. 2 Corintios 7:10 (NBLA)
Jesús contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Lucas 18:1 (NVI)