Devocionales

Sintiéndose sola y desconectada

7 de septiembre de 2016
Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. Juan 15:4 (NTV)

Por alguna razón, siempre he lidiado con soledad interna.

No importa cuántas personas me rodean o cuántos “me gusta” tengo en Facebook, lucho contra ese sentimiento oscuro y profundo de soledad.

Recuerdo la noche que me convertí en Cristiana. Me encontraba sola en una habitación de hotel, luchando con la culpa y vergüenza de mi pasado. Para ser sincera, estaba contemplando quitarme la vida.

Me sentía tan desesperada, que finalmente clamé a lo que parecía ser un Dios invisible y Le pedí a Jesús que entrara en mi corazón. En ese momento, algo sucedió. Me di cuenta que la presencia y el amor de Dios eran reales, porque por primera vez, no me sentía sola.

Pensé que nunca más tendría que batallar con los sentimientos de soledad. ¡Qué equivocada estaba!

Estoy atravesando la época más dura de mi vida. Perdí mi matrimonio, mi salud y algunas amistades. Sin embargo, en medio del dolor más grande, Dios ha utilizado mis lágrimas para sanar mi corazón herido, y en Su bondad, Él me ha dado lo que más necesitaba y anhelaba – ¡la CURA para mi soledad y una relación REAL con Él!

Me costaba ver al Espíritu Santo en acción hasta encontrarme completamente sola y sin nadie más a quien recurrir que a Dios. Me tomó un tiempo rendirme plenamente al Único que nunca me dejará ni me abandonará.

A través de mis dificultades y lágrimas, el Señor me reveló la razón por la cual me sentía sola… Me enfocaba más en hacer las obras de Dios y en Su gente, que en Dios mismo.

En otras palabras, para sanar mi soledad, ¡necesitaba tiempo a solas con Dios! Tenía el corazón hecho pedazos y eso toma tiempo sanar. La única forma de completar el proceso es conectándose con Él.

Jesús nos lo recuerda en el versículo de hoy: “Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí” (Juan 15:4).

No quiero simplificar nuestra conexión con el Creador del universo, pero la vid a la que Jesús hace referencia en Juan 15:4 es parecida a un interruptor de la luz o a una conexión de Wi-Fi, que está siempre presente, pero no nos beneficia si no nos conectamos a ella.

De hecho, ¡Dios estuvo ahí todo el tiempo! esperando con amor y paciencia a que conectara mi corazón, mi mente y mi espíritu con Su vid celestial a través de Cristo.

No sé en cuál etapa de la vida te encuentras actualmente. Tal vez te sientes sola en tu matrimonio o estás divorciada y te sientes abandonada por la persona que amabas y confiabas, o estás donde estoy yo en este momento - luchando contra el cáncer - y te sientes desconectada de la vida que una vez conociste.

Sé por experiencia personal que existe un remedio para la soledad y una conexión real con nuestro Padre celestial que quiere sanar nuestros corazones heridos.

A continuación encontrarás algunas preguntas difíciles que te pueden ayudar cuando te sientas desconectada de Dios. Responde a estas preguntas con honestidad. Valdrá la pena compartir la verdad y las lágrimas para tener un encuentro con el amor real y la nueva vida que solamente se encuentra en Cristo.

  1. Cuando estás sufriendo, ¿a dónde acudes primero?
  2. Cuando te sientes sola, ¿a quién más extrañas?
  3. ¿A qué estas conectada ahora mismo que podría estar desconectándote de Dios?
  4. Cuando necesitas sabiduría ¿dónde la encuentras?
  5. ¿Sientes que tu relación con Dios es artificial o auténtica?
  6. ¿Has orado pidiéndole a Dios que Se vuelva real para ti y que llene aquellos vacíos que solo Él puede llenar?

No hay mejor lugar para conectarnos que, a través de Aquel que dio Su vida para conectarse contigo – nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Padre Celestial, si soy honesta, en ocasiones no siento Tú presencia ni Tú paz. Nos dejaste al Espíritu Santo para nosotras mientas estás preparándonos lugar en la gloria. Quédate conmigo. Llena cada lugar solitario en mi corazón y sana cada pieza quebrada de mi ser para que pueda saber que nunca estoy sola. En el Nombre de Jesús, Amén.

VERDAD PARA HOY

Juan 3:16, Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (NTV)

REFLEXIONA Y RESPONDE

Mientras reflexionas acerca de las preguntas de Sheri Rose Shepard, pídele a Dios que te brinde el valor para contestarlas honestamente.

Considera llamar o enviarle un mensaje a una amiga que creas podría estar sienténdose sola y recuérdale que Dios la ama y que ella nunca está sola. 

© 2016 por Sheri Rose Shepherd. Todos los derechos reservados.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

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