Devocionales

Para la que intenta comprender el sentido de su lucha

11 de marzo de 2022
Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas! Isaías 40:26 (NVI)

Hace unos años, cuando visité a mi familia durante las fiestas, llevé a casa un rompecabezas para armar. Desde entonces, se ha convertido en una tradición.

Creo que una de las razones por la que todos disfrutamos armar rompecabezas es porque son predecibles: no importa el tiempo que lleve, al final, todas las piezas encajan. La imagen final se parece a la de la caja, la imagen en la que estuvimos trabajando todo el tiempo.

¿No sería increíble si la vida fuera así de fácil?

Pero cuando las cosas no salen según lo planeado… se siente como si estuviéramos frente a un rompecabezas de un millón de piezas dispersas, sin un modelo a seguir, y con piezas que parecen no encajar.

En mi caso, esto sucedió cuando atravesé casi dos años de infertilidad y perdí a mi primer bebé. Siendo una chica a la que le encanta saber lo que está por venir, no sabía cómo afrontar esta realidad devastadora. Me encontré recogiendo las piezas de lo que pensaba que sería la vida y cuestionando a Dios.

Simplemente no podía entender cómo un Dios bueno podía permitir que algo tan bello, se desmoronara de repente.

En el día que más lo necesitaba, me encontré con este versículo, Isaías 40:26 “Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas!”.

¿Captaste eso? “No falta ninguna de ellas”.

Mientras no ha desaparecido del todo el dolor en mi corazón, este versículo me trae mucho consuelo. Me ayuda a aferrarme a estas dos verdades:

  1. Cuando miro mi vida y solo veo lo que creo que falta, debería recordar que mi perspectiva es limitada. Tal vez mis circunstancias no resultaron como pensaba, pero solo puedo confiar en que un día el Dios que ordena las estrellas “una por una”, sin faltar una de ellas, me ayudará a encajar las piezas del propósito de las cosas difíciles.
  1. Si solo confío en lo que puedo controlar, nunca confiaré completamente en Dios. Recordar que Él es el Creador (no yo), y que Él está a cargo de los detalles, pone mi corazón en un lugar natural de rendición en lugar de luchar para controlar algo que nunca debí controlar.

Para una chica que le gusta el orden y la previsibilidad, podrías pensar que estas lecciones causarían en mí lo contrario de la comodidad. Pero, en cambio, he aprendido que cuando soltamos el control nos liberamos de una carga. A veces, voy al extremo y salgo a la calle y hago lo que Isaías dice 40:26: mirar al cielo.

Cuando hago esto, recuerdo que no se supone que tenga todas las respuestas. Tal vez, en cambio, descansar en Él y seguir adelante con lo que hoy sé, es la respuesta.

Amiga, no conozco la dificultad que estás enfrentando en este momento. Pero puedo imaginar que estás tratando de entender el “porqué”. Estás sosteniendo un millón de piezas de lo que pensabas que sería tu vida.

¿Puedo susurrar un poco de esperanza a tu corazón herido hoy? No fuimos creadas para cargar con el peso de tenerlo todo resuelto. Fuimos creadas para confiar en Aquel que lo tiene.

Padre Celestial, quiero ser una mujer que confía plenamente en Ti. Hoy me pregunto por qué sucedió (o no) algo, y me duele. En lugar de rogarte por una respuesta que no me debes, quiero que me llenes de paz y confianza en Ti y en Tu plan para mi vida. Confío en Ti. Te amo. En el Nombre de Jesús. Amén.

RECOMENDAMOS

Amiga, puede que estés soportando algo que parece muy desafiante o incluso insoportable. Estás intentando encontrar respuestas, pero ninguna tiene sentido. Hoy, mira a Dios, a Aquel en quien puedes confiar todos tus pensamientos, sentimientos y preguntas. Él tiene el control de tu vida y puede disponer de todas las cosas para tu bien. En el libro de Lysa TerKeurst, No debería ser así, ella descubre que nuestras decepciones pueden ser las citas divinas que nuestras almas necesitan para encontrarnos con Dios de una manera radical. Ella nos invita a su viaje de fe, y escribe con valentía, vulnerabilidad y humor honesto que nos ayudará en nuestros momentos de “por qué”. ¡Adquiere tu copia hoy mismo!

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Si has experimentado pérdida en la maternidad o conoces a alguien que está atravesando por eso ahora, puedes encontrar consuelo en nuestro muro de oración. Este es un lugar donde tus peticiones de oración pueden ser publicadas y elevadas en oración por otras mujeres. Comparte tus peticiones en el Muro de oración y ora por otras aquí.

PROFUNDICEMOS

Proverbios 3:5-6, Confía en el SEÑOR con todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, Y Él enderezará tus sendas. (NBLA)

Isaías 40:28, ¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el SEÑOR, el creador de los confines de la tierra No se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable. (NBLA)

¿En qué área de tu vida te está llamando Dios a ceder el control, pero te resistes? Pasa tiempo hoy meditando sobre lo que es y lo que pueda estar causando que te aferres al control de la situación, y pídele a Dios que ablande tu corazón y te ayude a confiar en Él. Cuéntanos lo que piensas en la sección de comentarios.

Si conoces a alguien que esta luchando con la infertilidad o atravesando el dolor de un aborto involuntario, haz una pausa ahora mismo para orar por ella.

© 2022 por Kaley Olson. Todos los derechos reservados.


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