Devocionales

Dios te sostiene en tus días más difíciles

Katie Faris 8 de junio de 2022
aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! Salmo 139:10 (NVI)

La luz del sol bailaba en las paredes de mi comedor mientras mi corazón se hundía y mi cabeza caía sobre la mesa. Estaba deshecha. El dolor reprimido, acumulado en mi interior durante el mes anterior se desbordó mientras intentaba comprender lo que era impensable pero cierto.

Acababa de hablar por teléfono con el pediatra. Tras el diagnóstico de uno de mis hijos unas semanas antes, ahora sabía que otros dos de mis hijos tenían la misma enfermedad genética, una que podría afectar gravemente sus hígados o sus pulmones.

Las preguntas giraban en mi cabeza. ¿Estaba ocurriendo esto realmente? ¿Qué significa esto? ¿Dónde estaba Dios en todo esto?

Minutos después, con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta, saludé a mi esposo en el patio delantero de nuestra casa y le repetí el mensaje del médico. Luego, mientras nuestros hijos jugaban dentro de la casa, nos abrazamos y lloramos.

No sé cuánto tiempo estuvimos sentados allí, llorando y haciéndonos preguntas el uno al otro y a Dios. Pero en nuestro dolor, el Señor llegó a nuestro encuentro. Cuando ni siquiera sabíamos cómo o qué orar, “el Espíritu mismo interced[ió] por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras” (Romanos 8:26b, NVI). El Espíritu Santo nos llevó a abrir nuestros corazones a Dios, a encomendar nuestra familia a Su cuidado y a pedirle que obre para Su gloria en el sufrimiento de nuestra familia.

Incluso en uno de nuestros días más difíciles, Dios guió a mi esposo y a mí. Mientras nos aferrábamos el uno al otro, Su mano nos sostuvo. Y eso es precisamente lo que promete nuestro versículo clave: “aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha!” (Salmo 139:10).

Este versículo se encuentra justo en medio del Salmo 139, en el que a ti y a mí se nos asegura repetidamente que nuestro Padre celestial sabe todo acerca de nosotras. Dios nos conocía antes de que naciéramos (v. 16) y sabe lo que vamos a decir incluso antes de que lo digamos (v. 4). Y no importa dónde vayamos o lo que suceda, Él va con nosotras, guiándonos y sosteniéndonos con Su mano derecha (v. 10).

Aunque me sorprendió, la condición genética de mis hijos no fue una sorpresa para Aquel que los tejió en mi vientre (Salmo 139:13). Y el diagnóstico, que parecía la oscuridad que me cubría, no era oscuridad para Él (Salmo 139:12). Él me rescató de la desesperación y me acercó más a Él.

Los días siguientes fueron duros. Tuvimos que acudir a los especialistas, administrar medicamentos, resolver preguntas y navegar el dolor. Pero el Señor me sostuvo en todo momento. Mirando hacia atrás, puedo responder con seguridad a una pregunta. ¿Dónde estaba Dios en todo esto? Estaba allí conmigo.

Esa es la promesa de Dios a Sus hijos: “aun allí tu mano me guiaría…” (Salmo 139:10). Incluso en los lugares a los que no queremos ir, Él nos guiará. Incluso en lugares que parecen estar fuera de Su alcance, Él nos sostendrá.

Ya sea que nuestro “allí” sea un diagnóstico o la pérdida de un trabajo… la soltería no deseada o un matrimonio en dificultades… la pérdida de un ser querido o cualquier otra cantidad de dificultades… el Señor conoce y se preocupa por Sus propios hijos. Incluso en nuestros días más duros, en nuestros momentos más oscuros, el Señor que nos conoce se encuentra con nosotras justo donde estamos. Su mano nos sujeta y no nos suelta.

Querido Señor, puedo sentirme abandonada en mis días más difíciles, pero la Biblia me dice que es todo lo contrario. En cambio, Tú estás ahí conmigo, sosteniéndome y guiándome. Ayúdame a creer Tu Palabra y a confiar en Ti. En el Nombre de Jesús, Amén.

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Profundicemos

Salmo 63:8, Mi alma se aferra a ti; tu mano derecha me sostiene. (NIV)

Isaías 41:10, No temas, porque Yo estoy contigo; No te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, Sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”. (NBLA)

¿Cómo te ayuda la imagen bíblica de Dios sosteniéndote a comprender Su profundo amor por ti? ¿Qué diferencia hace saber que el Señor está dispuesto a guiarte a través de los desafíos de esta semana? Cuéntanos en los comentarios lo que significa para ti el sostén de Dios.

© 2022 por Katie Faris. Todos los derechos reservados.

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