Jesús se dio vuelta, y cuando la vio le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado». Y la mujer quedó sana en ese instante. Mateo 9:22 (NTV)
Creo que los problemas de mi padre empezaron antes de que me diera cuenta. Tuve un papá increíble durante mi infancia – divertido, gracioso y afectuoso – y fue él quien me acompañó en oración para que aceptara a Jesús a los 8 años.
Cuando abandonó a mi familia, yo ya me había mudado de la casa de mis padres y tenía mi propia familia. Llevaba 8 años de casada y tenía cuatro hijas. Entonces supuse que su partida no me afectaría mucho. No sentí como si me hubiera dejado a mí; sino a mi madre, mis dos hermanos y mis tres hermanas, que todavía vivían bajo el mismo techo.
Pero sin importar cuantos años tenga, una niña nunca estará lista para que su papá la abandone.
Con el tiempo, me di cuenta de que sí me afectó. Hasta llegué a pensar que Dios me veía como alguien desechable, a quien se podía abandonar fácilmente sin pensarlo dos veces.
Un día, leí Mateo 9, donde Jesús sanó a una mujer que había padecido de flujo de sangre durante 12 años, que había gastado todo cuanto tenía en tratamientos. Nada de ello funcionó. Ella fue rechazada por la sociedad, familia y amistades. Era considerada impura ante la ley y no le era permitido estar en el templo. Desesperada, vino a Jesús para tan solo tocar secretamente Su manto, creyendo que la sanaría.
Lo que me dejó en asombro total fue la respuesta de Jesús… “y cuando la vio le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado». Y la mujer quedó sana en ese instante” (Mateo 9:22).
Hija.
Lloré. No me había dado cuenta de lo mucho que anhelaba tener una relación de padre e hija con mi papá. Habían pasado 12 años desde la última vez que había visto a mi papá en persona y en ese preciso instante sentí toda la tristeza que se había acumulado en mi interior.
Lo que también inundó mi corazón fue la bondad de Dios, quien me había rodeado con figuras paternas que me trataron como una hija, incluyendo a mi suegro, Chip, que ahora descansa en el paraíso. Él con cariño solía llamarme Jennifer, y me hace falta.
Pero más que nada, ese día me cautivó la voz tierna de mi Padre celestial. El Creador del cielo y de la tierra me ve y me conoce. Amorosamente, Él me llama Su hija porque eso es lo que soy. Eso es lo más importante acerca de mí. Y cuando corro hacia Sus brazos, Él me escucha, me ama y me sana.
Lo mejor de mí es que soy Suya.
Y esto también es cierto para ti. Fíjate en Jesús. Eres Suya, y Él te llama hija. Por la fe, sé salvada, sé sanada y sé enviada a cumplir tu llamado. Encontrarás una gran seguridad y fortaleza en tu rol más importante de todos… el de ser Su hija.
Padre Celestial, gracias por revelar más de Ti mismo a mi, Tu hija. Gracias por verme y por llamarme. Que mi respuesta hacia Ti hoy sea una de entrega plena, renovada y fiel. En el Nombre de Jesús, Amén.
Las siguientes secciones pueden contener enlaces de contenido solo en inglés.
Cuando tenemos seguridad acerca de quiénes somos, cambia la forma en que vivimos nuestras vidas. Por ello es un honor para Proverbs 31 Ministries unirnos a Compassion International, que existe para librar a los niños de la pobreza en el nombre de Jesús a través de la generosidad de patrocinadores como tú y yo. Es una oportunidad maravillosa poder compartir a los niños de todo el mundo que ellos son los hijos e hijas de Dios.
Cuando patrocinas a un niño, aseguras de que tenga acceso a una educación de calidad, a recibir cuidados médicos, alimentos saludables, agua potable y lo más importante, las buenas nuevas de Jesús. Todo esto es suministrado por una iglesia dentro de su comunidad. Compassion International está cambiando las vidas de los niños. Y esto también cambia las vidas de los patrocinadores.
Cambiemos juntas la vida de los niños unidas al ser la comunidad de Proverbs 31 Ministries. Con tan solo un clic aquí podrás patrocinar a un niño. Cuando te conviertes en una patrocinadora, Compassion International te enviará una copia de nuestra guía de estudios, Keep Holding On: 30 Promises From God You Can Cling to Right Now, a modo de agradecimiento por el dinero invertido en la vida de un niño.
Visita jennielusko.com para encontrar más recursos que te ayudarán a cultivar tu relación con Jesús y a seguir activando tu llamado para Su gloria.
Deuteronomio 31:8, El SEÑOR mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas ni te desanimes». (NVI)
¿Cómo te ha ayudado tu propio padre o las figuras paternas a descubrir a Dios como tu Padre?
Lee Mateo 9:18-26. Pídele a Dios que te hable y te ayude a verte a ti misma a través de Sus ojos. ¿Qué es lo que Él desea que sepas acerca de Su amor indescriptible por ti? ¡Compártelo con nosotras en los comentarios!
© 2026 por Jennie Lusko. Todos los derechos reservados.
Proverbs 31 Ministries agradece a Compassion por su patrocinio en el devocional de hoy.
Haz clic aquí para conocer nuestra política acerca de los enlaces de terceros.
NUESTRAS CREENCIAS
Si la vida se siente increíblemente difícil, haz clic aquí para acceder a nuestros recursos de consejería y asesoramiento.
Al asociarte con nosotras en Proverbs 31 Ministries, estás cumpliendo la gran comisión de amar a Dios, amar a la gente y alcanzar al mundo con la esperanza de Jesús. Tu generosidad realmente marca toda la diferencia.
Todas las donaciones son deducibles de impuestos en EEUU, y el 100% es invertido en el ministerio.
Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.
Únete a la conversación