Devocionales

Presenta tus peticiones a Dios

Glenna Marshall

10 de Agosto de 2026

This devotion is available in English
Entonces Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del SEÑOR y la extendió delante del SEÑOR. 2 Reyes 19:14 (NBLA)
Encouragement for Today Daily Share Image

Llevar nuestras peticiones a Dios en oración suele traer alivio cuando nos falta sabiduría. Pero a veces, cuando nuestro dolor o nuestra tristeza son difíciles de soportar, nos cuesta saber cómo orar.

He vivido los últimos 16 años con dolor crónico. Mis huesos y articulaciones duelen mucho más de lo que deberían a los 45 años, pero la enfermedad que ataca mi cuerpo no hace distinción de edad. Simplemente me causa dolor. Aprender a orar mientras vivo con dolor ha sido un desafío.

En las Escrituras, Dios nos ordena que oremos, pero también nos ofrece historias claras que nos muestran cómo hacerlo cuando la vida es difícil. En 2 Reyes 19, el rey Ezequías se enfrentó a noticias devastadoras sobre la seguridad de su reino, Judá. La carta de los enemigos de Ezequías incluía planes para la ruina de Judá y podría haberlo paralizado de miedo. Pero él tomó ese plan para la desaparición de su pueblo y lo extendió ante Dios. Entonces, oró.

Entonces Ezequías tomó la carta de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del SEÑOR y la extendió delante del SEÑOR. Y oró Ezequías delante del SEÑOR … (2 Reyes 19:14-15, NBLA).

¿Alguna vez has presentado tu petición delante del Señor como lo hizo Ezequías? Él no intentó elaborar desesperadamente un plan por su cuenta, como nosotras solemos hacer en momentos ansiosos de miedo o dolor. Más bien, Ezequías con humildad, presentó delante del Señor el motivo de su temor y oró conforme al poder soberano de Dios, confiando en que Él haría lo mejor (2 Reyes 19:15). Dios respondió defendiendo a Judá y derrotando al ejército asirio (2 Reyes 19:20-37).

Jesús, el Rey eterno y futuro de Judá, no sólo moriría para reconciliarnos con Dios, sino que también nos daría acceso libre al Padre para que podamos acudir a Él en oración en cualquier momento por cualquier motivo (Hebreos 10:19).

Hace poco, en una noche de dolor intenso, recordé la oración de Ezequías y seguí su ejemplo, llevando mi petición delante de Dios porque, en Cristo, sé que el Señor escucha mis oraciones. En mi diario escribí mis pensamientos llenos de temor, apretando los dientes por el dolor que sentía en la columna y la cadera. Simplemente le pedí al Señor que me ayudara. Él era el único que podía ver mi sufrimiento en medio de la noche.

Mi dolor no desapareció, pero supe que el Señor estaba conmigo mientras oraba. Dios escuchó la oración de Ezequías, y gracias al sacrificio de Jesús, nosotras también podemos tener la certeza de que Él escucha nuestras oraciones. Llevarle nuestro sufrimiento es la manera de entregar nuestro dolor en Sus manos, sabiendo que Él tiene el poder de hacer que todas las cosas sean para nuestro bien.

Señor, gracias por escuchar nuestras oraciones. Ayúdanos a llevar nuestro corazón a Ti en oración cada vez que sintamos dolor, tristeza, pérdida o tentación, sabiendo que Tú nos escuchas y que estás comprometido con buscar nuestro bien. En el Nombre de Jesús, Amén.

Las siguientes secciones pueden contener enlaces a contenido disponible únicamente en inglés.

RECOMENDAMOS

Puede ser difícil orar cuando Dios aún no ha respondido tus oraciones por sanidad física. En el nuevo libro de Glenna Marshall, Praying in Pain, aprenderás a recorrer el camino de las oraciones de lamento que encontramos en la Biblia, mientras profundizas en tu comprensión de cómo Dios usa el dolor para cumplir Sus buenos propósitos. Si padeces una enfermedad crónica, este libro es para ti. ¡Consíguelo aquí!

CONÉCTATE

 

Puedes conectar con Glenna suscribiéndote a su boletín mensual, donde comparte sus escritos, recomendaciones de libros y música, recetas, productos que ha disfrutado y mucho más.

PROFUNDICEMOS

Hebreos 7:25, Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos. (NBLA)

¿Cómo cambia tu manera de orar al Padre el saber que Jesús está intercediendo por ti?

Si has sentido que estás estancada en tu vida de oración, ¿cómo podrías orar de forma diferente sobre tu dolor o sufrimiento? ¡Nos encantaría saber de ti en los comentarios!

© 2026 por Glenna Marshall. Todos los derechos reservados.

Proverbs 31 Ministries agradece a Moody Publishers por patrocinar el devocional de hoy.
Haz clic aquí para consultar nuestra política sobre enlaces a sitios de terceros.


NUESTRAS CREENCIAS

Si la vida se siente increíblemente difícil, haz clic aquí para acceder a nuestros recursos de consejería y asesoramiento.


Al asociarte con nosotras en Proverbs 31 Ministries, estás cumpliendo la gran comisión de amar a Dios, amar a la gente y alcanzar al mundo con la esperanza de Jesús. Tu generosidad realmente marca toda la diferencia.

Todas las donaciones son deducibles de impuestos en EEUU, y el 100% es invertido en el ministerio.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

Únete a la conversación