La relación entre la fe y la ansiedad
Melissa Fisher, LMHC
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI)
… Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros. 1 Juan 4:12b (LBLA)
A pesar de todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano. Isaías 64:8 (NVI)
Pilato les preguntó: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Mateo 27:22a (RVR1995)
El SEÑOR le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré.” Génesis 12:1 (NVI)
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el SÉNOR—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11 (NVI)
Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. Juan 15:4 (NTV)
Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo…. Ustedes sirven a Cristo el Señor. Colosenses 3:23, 24b (NVI)
Siembra tu semilla en la mañana, y no te des reposo por la tarde, pues nunca sabes cuál siembra saldrá mejor, si esta o aquella, o si ambas serán igual de buenas. Eclesiastés 11:6 (NVI)
‒ Denles ustedes mismos de comer ‒ contestó Jesús. Marcos 6:37a (NVI)
Al instante un gallo cantó por segunda vez. Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: «Antes de que el gallo cante por segunda vez, me negarás tres veces». Y se echó a llorar. Marcos 14:72 (NVI)
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI)
A los videntes les dicen: «¡No tengan más visiones!», y a los profetas: «¡No nos sigan profetizando la verdad! Dígannos cosas agradables, profeticen ilusiones. ¡Apártense del camino, retírense de...
Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte. 2 Corintios 7:10 (NBLA)
Jesús contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Lucas 18:1 (NVI)