7 oraciones bíblicas para interceder por tus hijos
Lysa TerKeurst
Jesús contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Lucas 18:1 (NVI)
El que es entendido refrena sus palabras; el que es prudente controla sus impulsos. Proverbios 17:27 (NVI)
El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. Juan 10:10 (NVI)
Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. 1 Pedro 4:10-11 (RVR-1960)
La parte que cayó entre espinos son los que oyen, pero, con el correr del tiempo, los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida, y no maduran. Lucas 8:14 (NVI)
«El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.» Juan 10:10 (NVI)
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI)
¿Dónde lo han puesto? —preguntó.—Ven a verlo, Señor —le respondieron. Jesús lloró. —¡Miren cuánto lo quería! —dijeron los judíos. Juan 11:34-36 (NVI)
Hasta un necio pasa por sabio si guarda silencio; se le considera prudente si cierra la boca. Proverbios 17:28 (NVI)
Él sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas. Salmos 147: 3 (NTV)
Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! Salmo 139:8-10 (NVI)
Jesús contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Lucas 18:1 (NVI)
Entonces el pueblo de Judá comenzó a quejarse: «Los trabajadores se están cansando, y los escombros que quedan por sacar son demasiados. Jamás podremos construir la muralla por nuestra cuenta»....
El SEÑOR es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor? Salmo 27:1 (NBLA)
Jesús se dio vuelta, y cuando la vio le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado». Y la mujer quedó sana en ese instante. Mateo 9:22 (NTV)