En los momentos cotidianos, confía en Dios
Brandice Lardner
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)
He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí. Gálatas 2:20 (NVI)
Engañosa es la gracia y vana la belleza, Pero la mujer que teme al SEÑOR, esa será alabada. Proverbios 31:30 (NBLA)
Si tu Ley no fuera mi regocijo, la aflicción habría acabado conmigo. Jamás me olvidaré de tus preceptos, pues con ellos me has dado vida. Salmo 119:92-93 (NVI)
…has juntado todas mis lágrimas en tu frasco; has registrado cada una de ellas en tu libro. Salmo 56:8b-c (NTV)
»La paz les dejo, Mi paz les doy; no se la doy a ustedes como el mundo la da. No se turbe su corazón ni tenga miedo. Juan 14:27 (NBLA)
En el principio Dios creó los cielos y la tierra. Génesis 1:1 (NBLA)
Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo. Las vecinas decían: «¡Noemí ha tenido un hijo!». Rut 4:16-17a (NVI)
Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás. Efesios 2:10 (NTV)
El corazón del hombre traza su camino, pero el SEÑOR dirige sus pasos. Proverbios 16:9 (RVA-2015)
Pues las montañas podrán moverse y las colinas desaparecer, pero aun así mi fiel amor por ti permanecerá. Isaías 54:10a (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
...Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Lucas 6:27b-28 (RVC)
SEÑOR, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Salmo 25:4 (NVI)