Cuando Dios parece estar en silencio
Lysa TerKeurst
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Entonces, ¿quién nos condenará? Nadie, porque Cristo Jesús murió por nosotros y resucitó por nosotros, y está sentado en el lugar de honor, a la derecha de Dios, e intercede por nosotros. Romanos 8:34 (NTV)
Pero con frecuencia Él se retiraba a lugares solitarios y oraba. Lucas 5:16 (NBLA)
Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Juan 15:16a-b (NTV)
Con tu apoyo me lanzaré contra un ejército; contigo, Dios mío, podré asaltar murallas. Salmo 18:29 (NVI)
Moisés le presentó al SEÑOR el caso de ellas, y el SEÑOR les respondió: «Lo que piden las hijas de Zelofejad es algo justo, así que debes darles una propiedad entre los parientes de su padre. Traspásales a ellas la heredad de su padre. Números 27:5-7 (NVI)
Espero al SEÑOR, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza. Salmo 130:5 (NVI)
Y Josué, hijo de Nun, estaba lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los israelitas le escucharon e hicieron tal como el SEÑOR había mandado a Moisés. Deuteronomio 34:9 (NBLA)
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna. Salmo 73:26 (NVI)
Y aconteció que cuando David acabó de hablar con Saúl, el alma de Jonatán quedó ligada al alma de David, y Jonatán lo amó como a sí mismo. 1 Samuel 18:1 (NBLA)
Porque el que te hizo es tu esposo; su nombre es el SEÑOR Todopoderoso. Tu Redentor es el Santo de Israel; ¡Dios de toda la tierra es su nombre! Isaías 54:5 (NVI)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)