Devocionales

En cambio, Él nos salvó

Elizabeth Laing Thompson

3 de Abril de 2026

This devotion is available in English
¿Crees que no puedo acudir a mi Padre y al instante pondría a mi disposición más de doce batallones de ángeles? Mateo 26:53 (NVI)

Nota de la editora: ¡El devocional de hoy forma parte de nuestra serie sobre la Semana Santa! Acompáñanos en este viaje para experimentar el poder del amor de Jesús, recordar Su sacrificio y caminar en la victoria de Su resurrección. Oramos para que esta serie prepare tu corazón para la alegría de la Pascua. Suscríbete ahora.

Llegaron en la oscuridad. Una turba armada profanó un jardín tranquilo, persiguiendo a un hombre que oraba. Al principio, uno de los discípulos de Jesús desenvainó su espada y se defendió.

Pero Jesús lo reprendió: “¿Crees que no puedo acudir a mi Padre y al instante pondría a mi disposición más de doce batallones de ángeles? Entonces, ¿cómo se cumplirían las Escrituras que dicen que así tiene que suceder?»” (Mateo 26:53-54, NVI).

Las palabras de Jesús justo antes de Su arresto en el jardín de Getsemaní hacen eco de una promesa que Dios le hizo a Su pueblo en el Salmo 91:11, “Porque él ordenará que sus ángeles te protejan en todos tus caminos” (NVI). Jesús no solo tenía esta promesa de Dios, sino que Jesús es Dios, por lo que Él mismo podría haber convocado a más de doce legiones de ángeles, 72 000 guerreros celestiales, para derrotar a sus enemigos y liberarlo de la cruz.

El cielo estaba listo para rescatarlo, esperando Su llamado.

Un llamado que nunca realizó.

A medida que se desarrollaban los acontecimientos sagrados, pero salvajes, del Viernes Santo, qué tentador debió ser para Jesús convocar a esos ángeles. Para tomar una salida.

Cuando la multitud arrastró a Jesús al juicio, podría haberse marchado de ahí.

Cuando los testigos engañosos lanzaron acusaciones falsas, no tenía porqué soportar los abusos.

Cuando los soldados lo despojaron, no tenía porqué soportar la humillación.

Cuando lo azotaron, no tenía porqué soportar sus golpes.

Cuando le clavaron clavos en el cuerpo, pudo haber detenido el dolor.

Cuando Jesús miró hacia abajo desde la cruz, luchando por respirar, y vio las lágrimas de Su madre a través de las suyas, podría haber aliviado el dolor de ella.

Mientras tanto, la multitud se burlaba y lo desafiaba, “Si eres el Hijo de Dios, ¡baja de la cruz!” (Mateo 27:40b, NVI). Quizás este fue el último y desesperado intento de Satanás por frustrar el plan de salvación de Dios, y lograr que Jesús se rindiera.

Y Dios lo observó todo. Cuando Su Hijo clamó, ¿se volvió el Padre hacia Sus tropas angelicales, con la orden en la boca? Él pudo haber enviado a los ángeles. Pudo haber tomado a Jesús en Sus brazos. Pudo haber enjuagado la sangre y las lágrimas. Pero Dios contuvo el rescate.

A medida que pasaban las horas, cada momento una agonía, en cualquier momento Jesús podría haber dicho, Basta. Podría haber susurrado la oración, Sálvame.

En cambio, Él nos salvó.

Porque no podríamos ser salvos sin el precioso derramamiento de Su sangre sin pecado. La cruz era y es la única manera de reconciliarnos con Dios. La única manera de limpiarnos de todo lo que nos persigue, nos condena. Todos nuestros pecados y nuestra vergüenza.

Así que Jesús perseveró — Dios perseveró — hasta el final, hasta el último aliento. Y en las últimas palabras de Jesús, “—Todo se ha cumplido” (Juan 19:30, NVI), escuchamos el canto de victoria de la salvación.

Padre, gracias por amarnos tanto como para permitir que Tu Hijo sacrificara Su vida preciosa por la nuestra. Te debemos todo y te entregamos nuestro corazón para siempre. En el Nombre de Jesús, Amén.

RECOMENDAMOS

Los días previos a la Pascua no son días normales. Son sagrados. Nos invitan a permanecer un poco más junto a la cruz, a profundizar en nuestra gratitud y a recordar que nuestra fe se basa en lo que Jesús ya ha cumplido. A medida que avanzamos juntas en la Semana Santa, cada devocional es una oportunidad para anclar tu corazón en la verdad que no cambia con las circunstancias. Si aún no lo has hecho, asegúrate de suscribirte para recibir nuestras devocionales Aliento para el día de hoy para no perderte ni una sola reflexión esta semana. Además, seguirás recibiendo apoyo bíblico diario durante todo el año. Y mientras pasas tiempo en estos devocionales de Semana Santa, nos encantaría saber cómo Dios se ha encontrado contigo recientemente. ¿Hay algún pasaje de las Escrituras que te esté anclando en este momento? ¿Hay algún momento de silencio que te esté acercando más a Él? Cuando estés lista, comparte cómo esta serie de Semana Santa ha impactado tu fe. Tu testimonio podría ser el recordatorio constante que otra persona necesita hoy.

width

CONÉCTATE

 

¿Buscas más aliento? Proverbs 31 Ministries tiene recursos bíblicos gratuitos en español que te darán esperanza y te ayudarán a navegar el día a día.

PROFUNDICEMOS

Isaías 53:3-5, Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado y no lo estimamos. Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestras iniquidades. Sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz y gracias a sus heridas fuimos sanados. (NVI)

1 Pedro 2:21-25, Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes y les ha dado ejemplo para que sigan sus pasos. «Él no cometió ningún pecado ni hubo engaño en su boca». Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que confiaba en aquel que juzga con justicia. Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados. Antes eran ustedes como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al Pastor que cuida de sus vidas. (NVI)

¿Qué significa para ti el sacrificio de Jesús? Comparte tus pensamientos en los comentarios.

© 2026 por Elizabeth Laing Thompson. Todos los derechos reservados.


NUESTRAS CREENCIAS

Si la vida se siente increíblemente difícil, haz clic aquí para acceder a nuestros recursos de consejería y asesoramiento.


Al asociarte con nosotras en Proverbs 31 Ministries, estás cumpliendo la gran comisión de amar a Dios, amar a la gente y alcanzar al mundo con la esperanza de Jesús. Tu generosidad realmente marca toda la diferencia.

Todas las donaciones son deducibles de impuestos en EEUU, y el 100% es invertido en el ministerio.

Estamos agradecidas a nuestras voluntarias por su trabajo realizado en la traducción de este devocional al español. Conócelas aquí.

Únete a la conversación