Devocionales

La paz de no estar a cargo

Lysa TerKeurst
Presidenta y Directora Visionaria de Ministerios Proverbs 31

10 de Septiembre de 2026

This devotion is available in English
¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. Lo que deberían decir es: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello». Santiago 4:14-15 (NTV)
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Hace poco tuve la oportunidad de visitar el centro de comando de un barco. Al final del recorrido, el capitán me preguntó si me gustaría sentarme en su silla. Mientras tomaba el asiento, no pude evitar asombrarme por las habilidades y experiencia necesarias para navegar ese barco con seguridad.

Mis amigas tomaron muchas fotos mías como si yo estuviera al mando. Pero todo era una ilusión. No tenía el conocimiento ni la experiencia para ayudar en lo más mínimo, a menos que el capitán me dirigiera.

¿Te imaginas si le hubiera pedido al capitán, quien está totalmente capacitado y equipado, que confiara su barco a mis manos totalmente incapaces? Puedo afirmar, sin dudarlo, que si yo tuviera el control de ese barco habría sido un riesgo que nadie querría correr. Quizás se sentía bien estar al mando por unos minutos, pero si quería regresar a casa sana y salva, tenía que confiar en el capitán.

En la vida, hay peligros que solo el verdadero Capitán puede manejar.

Intentar cargar con el peso de mantener todo y a todos bien es un rol al que Dios nunca nos ha llamado. Y está quitándonos nuestra paz.

Ahora, quisiera detenerme por un momento y reconocer lo difícil que es ceder el control, porque sinceramente, nuestra motivación no solo es querer estar a cargo, sino sentirnos seguras.

A veces me encuentro corriendo mentalmente hacia el futuro, temiendo una catástrofe inevitable, y luego intentando tomar decisiones inmediatas para alejarme de esos problemas. A veces eso es sabio. Pero, aunque es bueno planificar para el futuro, no necesitamos obsesionarnos con él. Podemos controlar nuestras decisiones de hoy, pero no podemos controlar completamente los resultados del mañana.

No me gusta esa última frase más que a ti. Pero existe paz que proviene de no estar totalmente a cargo.

En mi camino por soltar lo que nunca fue realmente mío para cargar, estoy aprendiendo a reconocer lo que pueda o no suceder en el futuro, mientras elijo vivir en el presente.

Esto es lo que puedo controlar: tomar decisiones sabias ahora mismo, sabiendo que Dios es un buen Capitán.

Esto es lo que no puedo controlar: todo lo que suceda en los días por venir. Santiago 4:14-15 me recuerda esta verdad. “¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. Lo que deberían decir es: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello»”

La única forma que he encontrado para dejar de buscar el control es reconocer cuándo me estoy volviendo controladora. Y en el momento en que me doy cuenta, necesito detenerme y entregarle a Dios aquello que no puedo cambiar.

  1. Dios, te estoy entregando este giro inesperado. En vez de entrar en pánico y perderme de Tu provisión, voy a enfocarme en la provisión que me das ahora.

  2. Dios, te estoy entregando esta tensión con mi amiga. En vez de apresurarme a juzgarla o a juzgarme a mí misma, dejaré que "el Jesús que está en mí" hable con "el Jesús dentro de ella" a través de la oración, antes de abordar este asunto.

  3. Dios, te estoy entregando la tristeza que siento hoy. En vez de intentar adormecer ese dolor de maneras poco saludables, voy a adorarte, escuchar Tu Verdad, buscar Tu presencia en la naturaleza o procesar esto junto a personas sabias en la Palabra.

Estas oraciones son mi forma de reconocer que Dios me guía y yo le sigo. Ahora, por favor fíjate que estoy usando la palabra “entregando”, lo cual indica que estoy en el proceso de hacerlo. No lo he perfeccionado en lo absoluto, pero estoy dispuesta a practicarlo, y espero que te unas a mí. 

Dios ya conoce cuánto fallaremos en nuestros esfuerzos, pero siempre que mantengamos nuestros corazones doblegados hacia Él en lugar de alejarnos, eso es un buen progreso.

Padre Celestial, Tú sabes cuánto lucho entre confiar en Ti o tomar el control. Necesito Tu guía mientras busco entregarme completamente a Ti. Quiero cambiar la impotencia de intentar controlar los resultados y a las personas, y recibir la fortaleza que viene de rendirme a Ti. Quiero soltar mis miedos y reemplazarlos por una confianza tranquila en Ti. No puedo hacer esto sin Ti. En el Nombre de Jesús, Amén.

RECOMENDAMOS

Si el devocional de hoy te ha bendecido, te invitamos a seguir aprendiendo más sobre el tema de ceder el control a Dios con otras lecturas relacionadas… El control parece más seguro que la confianza por Nichole J. Suvar o Confía en el Dios que te encuentra en lo desconocido por Grace Valentine.

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Proverbios 16:1-3, El ser humano hace planes, pero la palabra final la tiene el SEÑOR. Todos los caminos del ser humano son limpios a sus ojos, pero las intenciones las juzga el SEÑOR. Pon en manos del SEÑOR todas tus obras y tus proyectos se cumplirán. (NVI)

Reflexionando en el devocional de hoy, ¿cuáles son algunas cosas que puedes controlar y otras que no? Súmate a la conversación en los comentarios.

© 2026 por Lysa TerKeurst. Todos los derechos reservados.


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