El peso que nos mantiene firmes
Dr. Avril Occilien-Similien
Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, Hebreos 6:19a (NBLA)
Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado… Efesios 1:18 (NVI)
El que los llama es fiel, y por eso hará todo lo que ha dicho. 1 Tesalonicenses 5:24 (NBV)
Habla mentira cada uno con su prójimo; Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón. Salmos 12:2 (RVR1960)
»Después de esto, derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano. Los hijos y las hijas de ustedes profetizarán, tendrán sueños los ancianos y visiones los jóvenes. Joel 2:28 (NVI)
María Magdalena fue a darles la noticia a los discípulos. «¡He visto al Señor!», exclamaba, y les contaba lo que él le había dicho. Juan 20:18 (NVI)
—Sí, ven—dijo Jesús. Entonces Pedro se bajó por el costado de la barca y caminó sobre el agua hacia Jesús. Mateo 14:29 (NTV)
Busco a alguien que venga a ayudarme, ¡pero a nadie se le ocurre hacerlo! Nadie me ayudará; a nadie le importa un bledo lo que me pasa. Salmos 142:4 (NTV)
La esperanza que se demora enferma el corazón, Pero el deseo cumplido es árbol de vida. Proverbios 13:12 (NBLA)
Luego Jesús tomó los panes, dio gracias a Dios y los distribuyó entre la gente. Después hizo lo mismo con los pescados. Y todos comieron cuanto quisieron. Juan 6:11 (NTV)
Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo. Juan 16:33 (NTV)
Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, Hebreos 6:19a (NBLA)
Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar y ejercer autoridad para expulsar demonios. Marcos 3:14-15 (NVI)
Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el SEÑOR de ti, Sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, Y andar humildemente con tu Dios? Miqueas 6:8 (NBLA)
Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas y así cumplirán la ley de Cristo. Gálatas 6:2 (NVI)