Cuando estás segura de que están equivocados y quieres juzgarlos
Shannon Popkin
—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? — respondió el SEÑOR. Jonás 4:4 (NVI)
El SEÑOR le habló a Moisés en el desierto de Sinaí, en la Tienda de reunión, el día primero del mes segundo, en el segundo año después de que los israelitas salieron de Egipto. Le dijo: «Hagan un censo de toda la comunidad de Israel por clanes y por familias patriarcales, anotando uno por uno los nombres de todos los varones. Números 1:1-2 (NVI)
Entonces el SEÑOR se le acercó y lo llamó de nuevo: — ¡Samuel! ¡Samuel! — Habla, que tu siervo escucha — respondió Samuel. 1 Samuel 3:10 (NVI)
El SEÑOR reconstruye a Jerusalén y trae a los desterrados de vuelta a Israel. Él sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas. Salmo 147:2-3 (NTV)
Busqué al SEÑOR, y él me respondió; me libró de todos mis temores. Salmo 34:4 (NVI)
»Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Juan 15:9 (NVI)
Vuélvete a mí y ten misericordia de mí, porque estoy solo y profundamente angustiado. Salmos 25:16 (NTV)
Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Como la rama no puede llevar fruto por sí sola si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en mí. Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto. Pero separados de mí nada pueden hacer. Juan 15:4-5 (RVA-2015)
Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: — Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos. Lucas 11:1 (NVI)
Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. Hebreos 11:1 (NVI)
Engañosa es la gracia y vana la hermosura, pero la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Proverbios 31:30 (RVR1995)
—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? — respondió el SEÑOR. Jonás 4:4 (NVI)
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NVI)
Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo: —Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! Lucas...