Es hora de deshacerse de la culpa
Laurie Davies
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba: Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas. Proverbios 31:28-29 (RVR1960)
… el Señor le restauró su bienestar. Es más, ¡el Señor le dio el doble de lo que antes tenía! Job 42:10b (NTV)
La oración del justo es poderosa y eficaz. Santiago 5:16b (NVI)
El Señor mismo peleará por ustedes. Solo quédense tranquilos. Éxodo 14:14 (NTV)
»Así como el Padre me ha amado a mí, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan en mi amor. Juan 15:9 (NVI)
Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la mujer que teme al Señor es digna de alabanza. Proverbios 31:30 (NVI)
Y me ha dicho: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que habite en mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9 (RVA-2015)
Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios. 1 Juan 3:1a (RVR-1995)
Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. Proverbios 4:23 (NTV)
Desde los extremos de la tierra, clamo a ti por ayuda cuando mi corazón está abrumado. Guíame a la imponente roca de seguridad. Salmo 61:2 (NTV)
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NVI)
Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo: —Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! Lucas...
y en el desierto, donde has visto cómo el SEÑOR tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar”. Deuteronomio 1:31 (NBLA)