Viendo a Dios en días de nieve inesperados
Judy Thresher
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Y el ángel del SEÑOR se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza. Al fijarse Moisés, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía. Éxodo 3:2 (NBLA)
El SEÑOR es mi pastor, nada me falta. Salmo 23:1 (NVI)
Sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, Y en Su ley medita de día y de noche! Salmo 1:2 (NBLA)
»Pero ¿sabe la gente dónde encontrar sabiduría? ¿Dónde puede hallar entendimiento? Nadie sabe dónde encontrar sabiduría porque no se halla entre los vivos. Job 28:12-13 (NTV)
Aunque un ejército poderoso me rodee, mi corazón no temerá. Aunque me ataquen, permaneceré confiado. Salmo 27:3 (NTV)
Cuando el Señor la vio, su corazón rebosó de compasión. «No llores», le dijo. Lucas 7:13 (NTV)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas. Josué 1:9 (NVI)
Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento. Isaías 53:3a (NVI)
... porque la mano bondadosa de Dios estaba con él. Esdras se había dedicado por completo a estudiar la Ley del SEÑOR, a ponerla en práctica y a enseñar sus estatutos y ordenanzas a los israelitas. Esdras 7:9b-10 (NVI)
Comerán del fruto de su conducta, Y de sus propias artimañas se hartarán. Proverbios 1:31 (NBLA)
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de Ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de Tu mano te damos. 1 Crónicas 29:14 (NBLA)
Aunque la higuera no eche brotes, Ni haya fruto en las viñas … Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación. El Señor DIOS es mi fortaleza… Habacuc 3:17-19a (NBLA)
Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve Hebreos 12:1a (NBLA)