Cuando Dios parece estar en silencio
Lysa TerKeurst
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cuando se enteraron sus parientes [de Jesús], salieron a hacerse cargo de él, porque decían: «Está fuera de sí». Marcos 3:21 (NVI)
El SEÑOR es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares agradables; En verdad es hermosa la herencia que me ha tocado. Salmo 16:5-6 (NBLA)
Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Romanos 8:38a (NTV)
Estén siempre gozosos. Oren sin cesar. Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:16-18 (NBLA)
Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, entonces todas estas cosas les serán añadidas. Mateo 6:33 (NVI)
«es mejor tener un puñado con tranquilidad que tener dos puñados con mucho esfuerzo y perseguir el viento». Eclesiastés 4:6 (NTV)
Aférrate a la instrucción, no la dejes escapar; cuídala bien, que ella es tu vida. Proverbios 4:13 (NVI)
—Nosotros también queremos realizar las obras de Dios—contestaron ellos—. ¿Qué debemos hacer? Jesús les dijo: —La única obra que Dios quiere que hagan es que crean en quien él ha enviado. Juan 6:28-29 (NTV)
… Jesús preguntó a Simón Pedro: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? Juan 21:15a (NVI)
¿Por qué te desesperas, alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez Por la salvación de Su presencia. Salmo 42:5 (NBLA)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)