Es hora de deshacerse de la culpa
Laurie Davies
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. Salmo 40:2 (LBLA)
Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás. Filipenses 2:4 (NVI)
Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será tu escudo y tu baluarte! Salmos 91:4 (NVI)
Así que aliéntense y edifiquense unos a otros, tal como ya lo hacen. 1 Tesalonicenses 5:11 (NTV)
—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho. Lucas 1:38a,b (NVI)
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!. Efesios 2:4-5 (NVI)
—No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—. Lucas 1:30 (NVI)
Tengo la plena seguridad y la esperanza que jamás seré avergonzado, sino que seguiré actuando con valor por Cristo, como lo he hecho en el pasado. Y confío en que mi vida dará honor a Cristo, sea que yo viva o muera. Filipenses 1:20 (NTV)
«Mi presencia irá contigo, y Yo te daré descanso», le contestó el SEÑOR. Éxodo 33:14 (NBLA)
El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el SEÑOR. Proverbios 16:9 (NVI)
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NVI)
Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo: —Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! Lucas...
y en el desierto, donde has visto cómo el SEÑOR tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar”. Deuteronomio 1:31 (NBLA)