Viendo a Dios en días de nieve inesperados
Judy Thresher
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado. Romanos 5:5 (NVI)
Así dice el SEÑOR de los Ejércitos, el Dios de Israel, a todos los que envié al exilio de Jerusalén a Babilonia: «Construyan casas y habítenlas; planten huertos y coman de su fruto. Jeremías 29:4-5 (NVI)
Como era su costumbre, Pablo fue al servicio de la sinagoga y, durante tres días de descanso seguidos, usó las Escrituras para razonar con la gente. Hechos 17:2 (NTV)
Nosotros amamos porque él nos amó primero. 1 Juan 4:19 (NVI)
Como el SEÑOR le había hablado, Agar le puso por nombre «El Dios que me ve», pues se decía: «Ahora he visto al que me ve». Génesis 16:13 (NVI)
…—La venida del reino de Dios no es algo que se pueda observar. No van a decir: “¡Mírenlo acá! ¡Mírenlo allá!”. Dense cuenta de que el reino de Dios está entre ustedes. Lucas 17:20b-21 (NVI)
Oh, pueblo, confía en él siempre, derrama ante él tu corazón, pues Dios es nuestro refugio. Salmo 62:8 (NVI)
Este es el día que el SEÑOR ha hecho; Regocijémonos y alegrémonos en él. Salmo 118:24 (NBLA)
Conduciré a los ciegos por caminos desconocidos, los guiaré por senderos inexplorados; ante ellos convertiré en luz las tinieblas, y allanaré los lugares escabrosos. Esto haré y no los abandonaré. Isaías 42:16 (NVI)
Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera. Génesis 1:31a (NBLA)
ȃl ordena que caiga la nieve en la tierra y le dice a la lluvia que sea torrencial. Job 37:6 (NTV)
Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de Ti proceden todas las cosas, y de lo recibido de Tu mano te damos. 1 Crónicas 29:14 (NBLA)
Aunque la higuera no eche brotes, Ni haya fruto en las viñas … Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación. El Señor DIOS es mi fortaleza… Habacuc 3:17-19a (NBLA)
Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve Hebreos 12:1a (NBLA)