Cuando Dios parece estar en silencio
Lysa TerKeurst
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NVI)
Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio. Filipenses 1:9 (NVI)
Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice? Números 23:19 (NVI)
…porque Dios ha dicho: «Nunca los dejaré; jamás los abandonaré». Así que podemos decir con toda confianza: «El Señor es quien me ayuda, no tengo miedo;¿qué me puede hacer un simple mortal?». Hebreos 13:5-6 (NVI)
en caso de que nuestro corazón nos reprenda, mayor es Dios que nuestro corazón, y él conoce todas las cosas. 1 Juan 3:20 (RVA-2015)
Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré. Isaías 46:4 (NVI)
Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, 2 Corintios 4:17 (NBLA)
Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer. Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves?… Isaías 43:18-19 (NTV)
El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. Juan 10:10 (NVI)
Que su amabilidad sea evidente a todos. El Señor está cerca. Filipenses 4:5 (NVI)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)