Cuando Dios parece estar en silencio
Lysa TerKeurst
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
¿Hasta cuándo, oh SEÑOR? ¿Me olvidarás para siempre?¿Hasta cuándo esconderás de mí Tu rostro?...Considera y respóndeme, oh SEÑOR, Dios mío… Salmos 13:1,3a (NBLA)
Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. Proverbios 3:6 (NTV)
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten. Filipenses 4:8 (NBLA)
«Es tal la angustia que me invade que me siento morir —les dijo—. Quédense aquí y vigilen». Yendo un poco más allá, se postró en tierra y empezó a orar que, de ser posible, no tuviera él que pasar por aquella hora. Marcos 14:34-35 (NVI)
Sin embargo, yo confío en que veré la bondad del SEÑOR mientras estoy aquí, en la tierra de los vivientes. Salmos 27:13 (NTV)
En mi corazón he atesorado Tu palabra, Para no pecar contra Ti. Salmo 119:11 (NBLA)
¡Enséñanos a contar bien nuestros días, para que en el corazón acumulemos sabiduría! Salmos 90:12 (RVC)
Sino que he calmado y acallado mi alma; Como un niño destetado en el regazo de su madre, Como un niño destetado está mi alma dentro de mí. Salmo 131:2 (NBLA)
En realidad, lo que Saúl quería era que David cayera en manos de los filisteos … David los enfrentaba con más éxito que los otros oficiales de Saúl. Por eso llegó a ser muy famoso. 1 Samuel 18:25b, 30b (NVI)
El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Romanos 8:16 (NVI)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)