Cuando Dios parece estar en silencio
Lysa TerKeurst
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmo 37:4 (NVI)
Porque los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente Suyo. Tú has obrado neciamente en esto. Ciertamente, desde ahora habrá guerras contra ti». 2 Crónicas 16:9 (NBLA)
Como el SEÑOR le había hablado, ella le puso por nombre: «Eres el Dios que me ve», porque como ella dijo: «En realidad he visto aquí a Aquel que me ve». Génesis 16:13 (PDT)
No se complace en la fuerza del caballo ni en el poder del ser humano. No, el SEÑOR se deleita en los que le temen, en los que ponen su esperanza en su amor inagotable. Salmos 147:10-11 (NTV)
Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón. Lucas 2:19 (NBLA)
Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte. Quédense aquí y velen conmigo». Marcos 14:34 (NTV)
Voy hacia el oriente, pero él no está allí; voy hacia el occidente, pero no puedo encontrarlo. No lo veo en el norte, porque está escondido; miro al sur, pero él está oculto. »Sin embargo, él sabe a dónde yo voy; Job 23:8-10a (NTV)
¡No hay otro dios que pueda rescatar de esta manera!». Daniel 3:29b (NTV)
Entonces trajeron algunos niños a Jesús para que pusiera las manos sobre ellos y orara; Mateo 19:13a (NBLA)
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes. 1 Pedro 5:7 (NVI)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)