Cuando Dios parece estar en silencio
Lysa TerKeurst
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura el alma; El testimonio del SEÑOR es seguro, que hace sabio al sencillo. Los preceptos del SEÑOR son rectos, que alegran el corazón; El mandamiento del SEÑOR es puro, que alumbra los ojos. Salmos 19:7-8 (NBLA)
Aunque la higuera no eche brotes, Ni haya fruto en las viñas; Aunque falte el producto del olivo, Y los campos no produzcan alimento … Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación. Habacuc 3:17-18 (NBLA)
¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! 1 Juan 3:1a-b (NVI)
Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios. Romanos 8:26-27 (NVI)
El SEÑOR te guiará continuamente, Saciará tu deseo en los lugares áridos Y dará vigor a tus huesos. Serás como huerto regado… Isaías 58:11 (NBLA)
¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece. Santiago 4:14 (NVI)
Que su conversación sea siempre con gracia, sazonada como con sal, para que sepan cómo deben responder a cada persona. Colosenses 4:6 (NBLA)
Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Santiago 1:23-24 (NTV)
La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Filipenses 2:5-7 (NVI)
El SEÑOR es mi pastor … Tu vara y Tu cayado me infunden aliento. Salmo 23:1a, 4b (NBLA)
Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo. Salmo 61:2 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)