Cuando sale el sol
Kelley Brown
Pero para ustedes, los que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá sanidad. Ustedes saldrán y saltarán como terneros de engorde. Malaquias 4:2 (RVA-2015)
Firme está, oh Dios, mi corazón; firme está mi corazón. Voy a cantarte salmos. Salmos 57:7 (NVI)
El SEÑOR le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré. Génesis 12:1 (NVI)
Meditaré en Tus preceptos, Y consideraré Tus caminos. Me deleitaré en Tus estatutos, Y no olvidaré Tu palabra. Salmo 119:15-16 (NBLA)
Entonces el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón, y les dio órdenes para los israelitas y para Faraón, rey de Egipto, a fin de sacar a los israelitas de la tierra de Egipto. Éxodo 6:13 (NBLA)
Y en virtud de esa voluntad somos santificados mediante el sacrificio del cuerpo de Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre. Hebreos 10:10 (NVI)
Por la fe Noé, habiendo sido advertido por revelación acerca de cosas que aún no habían sido vistas, movido por temor reverente, preparó el arca para la salvación de su familia. Por medio de la fe él condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe. Hebreos 11:7 (RVA-2015)
… Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros. 1 Juan 4:12b (LBLA)
A pesar de todo, SEÑOR, tú eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú el alfarero. Todos somos obra de tu mano. Isaías 64:8 (NVI)
Pilato les preguntó: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Mateo 27:22a (RVR1995)
El SEÑOR le dijo a Abram: «Deja tu tierra, tus parientes y la casa de tu padre, y vete a la tierra que te mostraré.” Génesis 12:1 (NVI)
Pero para ustedes, los que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá sanidad. Ustedes saldrán y saltarán como terneros de engorde. Malaquias 4:2 (RVA-2015)
¡Me llené de alegría en el SEÑOR mi Dios! Pues él me vistió con ropas de salvación y me envolvió en un manto de justicia… Isaías 61:10a (NTV)
—¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —le contestó Jesús. Juan 11:40 (NVI)
Cuando oyó hablar de Jesús, se acercó a él por detrás entre la gente y tocó su manto. Pensaba: «Si logro tocar siquiera su manto, quedaré sana». Marcos 5:27-28 (NVI)