La fuerza que no tengo
Morgan Krueger
Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Filipenses 2:7 (NVI)
Engañosa es la gracia y vana es la hermosura; la mujer que teme al Señor, ella será alabada. Proverbios 31:30 ( RVR-2015)
Pero Dios el Señor llamó al hombre y le dijo: —¿Dónde estás? Génesis 3:9 (NVI)
Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida— proviene del Padre, sino del mundo. 1 Juan 2:16 (NVI)
Tú formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré, porque formidables y maravillosas son Tus obras; estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien. Salmos 139:13-14 (RVR-1995)
Cuando Mardoqueo se enteró de lo que había dicho Ester, 13 mandó a decirle: «No te imagines que por estar en la casa del rey serás la única que escape con vida de entre todos los judíos. 14 Si ahora te quedas absolutamente callada, de otra parte vendrán el alivio y la liberación para los judíos, pero tú y la familia de tu padre perecerán. ¡Quién sabe si no has llegado al trono precisamente para un momento como este!» Ester 4:13-14 (NVI)
Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Eso lo hacemos al fijar la mirada en Jesús... Hebreos 12:1b-2a (NTV)
Porque yo sé los planes que tengo acerca de ustedes, dice el SEÑOR, planes de bienestar y no de mal, para darles porvenir y esperanza. Jeremías 29:11 (RVA-2015)
Nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios, que resucita a los muertos. 2 Corintios 1:9 (NVI)
Bendito el hombre que confía en EL SEÑOR, y cuya confianza es EL SEÑOR. Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raíces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequía no se inquietará ni dejará de dar fruto. Jeremías 14:7-8 (RVA-2015)
Pero ahora, oh Señor, tú eres nuestro Padre. Nosotros somos el barro, y tú eres nuestro alfarero; todos nosotros somos la obra de tus manos. Isaías 64:8 (RVA 2015)
Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Filipenses 2:7 (NVI)
pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de...
Por el gran amor del SEÑOR no hemos sido consumidos y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad! Lamentaciones 3:22-23 (NVI)