Vestida de alegría, coronada de propósito
Aarti Sequeira
¡Me llené de alegría en el SEÑOR mi Dios! Pues él me vistió con ropas de salvación y me envolvió en un manto de justicia… Isaías 61:10a (NTV)
Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón. Colosenses 3:15-16 (NVI)
Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo y los labrados no den mantenimiento, aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales, con todo, yo me alegraré en Jehová, me gozaré en el Dios de mi salvación. Habacuc 3:17-18 (RVR1995)
Bendito el hombre que confía en el Señor, y pone su confianza en él. Jeremías 17:7 (NVI)
Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina. 2 Timoteo 1:7 (NTV)
Y cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, abrió las ventanas de su alcoba que daban hacia Jerusalén, y tres veces al día se arrodillaba y oraba a su Dios, dándole gracias como acostumbraba hacerlo. Daniel 6:10 (RVC)
Y el Señor te guiará continuamente, saciará tu deseo en los lugares áridos y dará vigor a tus huesos; serás como huerto regado y como manantial cuyas aguas nunca faltan. Isaías 58:11 (LBLA)
Gócense con los que se gozan. Lloren con los que lloran. Romanos 12:15 (RVA-2015)
Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia... 2 Timoteo 3:16 (RVA-2015)
Miren cuán grande amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos de Dios. Amados, ahora somos hijos de Dios. 1 Juan 3:1a, 2a (RVA-2015)
Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Juan 10:27 (NVI)
¡Me llené de alegría en el SEÑOR mi Dios! Pues él me vistió con ropas de salvación y me envolvió en un manto de justicia… Isaías 61:10a (NTV)
—¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —le contestó Jesús. Juan 11:40 (NVI)
Cuando oyó hablar de Jesús, se acercó a él por detrás entre la gente y tocó su manto. Pensaba: «Si logro tocar siquiera su manto, quedaré sana». Marcos 5:27-28 (NVI)
Lo he llenado del Espíritu de Dios y le he dado gran sabiduría, capacidad y destreza en toda clase de artes manuales y oficios. Éxodo 31:3 (NTV)