Cuando sale el sol
Kelley Brown
Pero para ustedes, los que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá sanidad. Ustedes saldrán y saltarán como terneros de engorde. Malaquias 4:2 (RVA-2015)
Gócense con los que se gozan. Lloren con los que lloran. Romanos 12:15 (RVA-2015)
pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. 2 Corintios 12:9 (NVI)
Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Isaías 9:6 (RVA-2015)
¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el SEÑOR: Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios! Miqueas 6:8 (NVI)
Aunque Jesús amaba a Marta, a María y a Lázaro, se quedó donde estaba dos días más. Juan 11:5-6 (NTV)
De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes. Colosenses 3:13 (NVI)
—¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva. Con esto se refería al Espíritu. Juan 7:37-39a (NVI)
“Porque para el árbol hay esperanza; si es cortado, se renovará y su retoño no dejará de ser.” Job 14:7 (RVA-2015)
… sé que me quedaré y que aún permaneceré con todos ustedes para su desarrollo y gozo en la fe. Filipenses 1:25 (RVA-2015)
Fuerza y dignidad son su vestidura, Y sonríe al futuro. Proverbios 31:25 (NBLA)
Pero para ustedes, los que temen mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá sanidad. Ustedes saldrán y saltarán como terneros de engorde. Malaquias 4:2 (RVA-2015)
¡Me llené de alegría en el SEÑOR mi Dios! Pues él me vistió con ropas de salvación y me envolvió en un manto de justicia… Isaías 61:10a (NTV)
—¿No te dije que si crees verás la gloria de Dios? —le contestó Jesús. Juan 11:40 (NVI)
Cuando oyó hablar de Jesús, se acercó a él por detrás entre la gente y tocó su manto. Pensaba: «Si logro tocar siquiera su manto, quedaré sana». Marcos 5:27-28 (NVI)