7 oraciones bíblicas para interceder por tus hijos
Lysa TerKeurst
Jesús contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Lucas 18:1 (NVI)
Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces… Santiago 1:17a (NBLA)
Pero algo más me viene a la memoria, lo cual me llena de esperanza: Por el gran amor del SEÑOR no hemos sido consumidos y su compasión jamás se agota. Lamentaciones 3:21-22 (NVI)
También decía: “Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo. Marcos 4:26-27 (RVA-2015)
Pues Dios, quien dijo: «Que haya luz en la oscuridad», hizo que esta luz brille en nuestro corazón para que podamos conocer la gloria de Dios que se ve en el rostro de Jesucristo. 2 Corintios 4:6 (NTV)
»Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Mateo 7:24 (NVI)
Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo. Eclesiastés 3:1 (NTV)
Porque Tú formaste mis entrañas; Me hiciste en el seno de mi madre. Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien. Salmo 139:13-14 (NBLA)
… pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NVI)
Como el SEÑOR le había hablado, Agar le puso por nombre «El Dios que me ve», pues se decía: «Ahora he visto al que me ve». Génesis 16:13 (NVI)
Se reviste de fuerza y dignidad y afronta segura el porvenir. Proverbios 31:25 (NVI)
Jesús contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse. Lucas 18:1 (NVI)
Entonces el pueblo de Judá comenzó a quejarse: «Los trabajadores se están cansando, y los escombros que quedan por sacar son demasiados. Jamás podremos construir la muralla por nuestra cuenta»....
El SEÑOR es mi luz y mi salvación; ¿A quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; ¿De quién tendré temor? Salmo 27:1 (NBLA)
Jesús se dio vuelta, y cuando la vio le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado». Y la mujer quedó sana en ese instante. Mateo 9:22 (NTV)