Ayudándola a Encontrar a Jesús
Lynn Cowell
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, Jesús salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba. Marcos 1:35 (NBLA)
Hermanos, no queremos que ignoren lo que va a pasar con los que ya han muerto, para que no se entristezcan como esos otros que no tienen esperanza. 1 Tesalonicenses 4:13 (NVI)
Practiquen la hospitalidad entre ustedes sin quejarse. 1 Pedro 4:9 (NVI)
Pon en manos del SEÑOR todas tus obras y tus proyectos se cumplirán. Proverbios 16:3 (NVI)
Yo soy la luz que ha venido al mundo para que todo el que crea en mí no viva en oscuridad. Juan 12:46 (NVI)
Dios bendijo el séptimo día y lo santificó porque en ese día descansó de toda su obra creadora. Génesis 2:3 (NVI)
Por tanto, también nosotros que estamos rodeados de una nube tan grande de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante. Hebreos 12:1 (NVI)
Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos. Hebreos 11:1 (NVI)
A voz en cuello, al SEÑOR pido ayuda; a voz en cuello, al SEÑOR pido compasión. Ante él expongo mi queja; ante él expreso mi angustia. Salmo 142:1-2 (NVI)
Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR: «¿Acaso no puedo Yo hacer con ustedes, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero?», declara el SEÑOR. «Tal como el barro en manos del alfarero, así son ustedes en Mi mano, casa de Israel». Jeremías 18:5-6 (NBLA)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
...Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Lucas 6:27b-28 (RVC)
SEÑOR, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Salmo 25:4 (NVI)
[Jesús] le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (Juan 9:7, NTV)