El peso que nos mantiene firmes
Dr. Avril Occilien-Similien
Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, Hebreos 6:19a (NBLA)
Luego comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Juan 13:5b (NTV)
Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmo 37:4 (NVI)
Porque los ojos del SEÑOR recorren toda la tierra para fortalecer a aquellos cuyo corazón es completamente Suyo. Tú has obrado neciamente en esto. Ciertamente, desde ahora habrá guerras contra ti». 2 Crónicas 16:9 (NBLA)
Como el SEÑOR le había hablado, ella le puso por nombre: «Eres el Dios que me ve», porque como ella dijo: «En realidad he visto aquí a Aquel que me ve». Génesis 16:13 (PDT)
No se complace en la fuerza del caballo ni en el poder del ser humano. No, el SEÑOR se deleita en los que le temen, en los que ponen su esperanza en su amor inagotable. Salmos 147:10-11 (NTV)
Pero María atesoraba todas estas cosas, reflexionando sobre ellas en su corazón. Lucas 2:19 (NBLA)
Les dijo: «Mi alma está destrozada de tanta tristeza, hasta el punto de la muerte. Quédense aquí y velen conmigo». Marcos 14:34 (NTV)
Voy hacia el oriente, pero él no está allí; voy hacia el occidente, pero no puedo encontrarlo. No lo veo en el norte, porque está escondido; miro al sur, pero él está oculto. »Sin embargo, él sabe a dónde yo voy; Job 23:8-10a (NTV)
¡No hay otro dios que pueda rescatar de esta manera!». Daniel 3:29b (NTV)
Entonces trajeron algunos niños a Jesús para que pusiera las manos sobre ellos y orara; Mateo 19:13a (NBLA)
Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, Hebreos 6:19a (NBLA)
Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar y ejercer autoridad para expulsar demonios. Marcos 3:14-15 (NVI)
Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el SEÑOR de ti, Sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, Y andar humildemente con tu Dios? Miqueas 6:8 (NBLA)
Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas y así cumplirán la ley de Cristo. Gálatas 6:2 (NVI)