El peso que nos mantiene firmes
Dr. Avril Occilien-Similien
Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, Hebreos 6:19a (NBLA)
No menosprecien estos modestos comienzos, pues el SEÑOR se alegrará cuando vea que el trabajo se inicia y que la plomada está en las manos de Zorobabel». Zacarías 4:10 (NTV)
¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre; y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza. Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones. Mateo 10:29-31 (NVI)
El que habita al amparo del Altísimo
Morará a la sombra del Omnipotente.
Diré yo al SEÑOR: «Refugio mío y fortaleza mía
Mi Dios, en quien confío». Salmo 91:1-2 (NBLA)
Dará a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados». Mateo 1:21 (NVI)
Me acordaré de las obras del SEÑOR; Ciertamente me acordaré de Tus maravillas antiguas. Meditaré en toda Tu obra, Y reflexionaré en Tus hechos. Salmos 77:11-12 (NBLA)
Y mi Dios proveerá a todas sus necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Filipenses 4:19 (NBLA)
De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Job 42:5 (NVI)
«Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NTV)
Porque yo soy el SEÑOR, tu Dios, que sostiene tu mano derecha; yo soy quien te dice: “No temas, yo te ayudaré”. Isaías 41:13 (NVI)
Las obras de sus manos son fieles y justas; todos sus preceptos son dignos de confianza, Salmo 111:7 (NVI)
Tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme, Hebreos 6:19a (NBLA)
Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar y ejercer autoridad para expulsar demonios. Marcos 3:14-15 (NVI)
Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. ¿Y qué es lo que demanda el SEÑOR de ti, Sino solo practicar la justicia, amar la misericordia, Y andar humildemente con tu Dios? Miqueas 6:8 (NBLA)
Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas y así cumplirán la ley de Cristo. Gálatas 6:2 (NVI)