Paz en la tormenta
Kristel Acevedo
Mi pueblo habitará en un lugar de paz, en moradas seguras, en serenos lugares de reposo. Isaías 32:18 (NVI)
Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:13 (NVI)
Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir la misericordia y encontrar la gracia que nos ayuden oportunamente. Hebreos 4:15-16 (NVI)
Levantándose muy de mañana, cuando todavía estaba oscuro, Jesús salió y fue a un lugar solitario, y allí oraba. Marcos 1:35 (NBLA)
Y a Aquel que es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros, a Él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén. Efesios 3:20-21 (NBLA)
Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo—, irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23 (NVI)
Hermanos, quiero que sepan que, en realidad, lo que me ha pasado ha contribuido al avance del evangelio. Filipenses 1:12 (NVI)
¿DÓNDE ESTÁ, OH MUERTE, TU VICTORIA? ¿DÓNDE, OH SEPULCRO, TU AGUIJÓN?». 1 Corintios 15:55 (NBLA)
Pues todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas. Filipenses 4:13 (NTV)
Mi vida se derrama como el agua, y todos mis huesos se han dislocado. Mi corazón es como cera que se derrite dentro de mí. Salmo 22:14 (NTV)
—Déjala en paz —respondió Jesús—. Ella ha estado guardando este perfume para el día de mi sepultura. Juan 12:7 (NVI)
Mi pueblo habitará en un lugar de paz, en moradas seguras, en serenos lugares de reposo. Isaías 32:18 (NVI)
»Si dejas de profanar el sábado y no haces lo que deseas en mi día santo; si llamas al sábado “delicia” y al día santo del SEÑOR, “honorable”; si te abstienes de profanarlo y lo honras no haciendo...
La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos. Santiago 5:16b (NTV)
Tú has tomado en cuenta mi vida errante; Pon mis lágrimas en Tu frasco; ¿Acaso no están en Tu libro? Salmo 56:8 (NBLA)