Cuando la ansiedad se siente como una espina
Becky Keife
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida. Proverbios 4:23 (NTV)
Desde los extremos de la tierra, clamo a ti por ayuda cuando mi corazón está abrumado. Guíame a la imponente roca de seguridad. Salmo 61:2 (NTV)
Hermanos míos, tengan por sumo gozo cuando se encuentren en diversas pruebas. Santiago 1:2 (RVA-2015)
Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. 1 Pedro 5:6 (NVI)
Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios.… Salmo 46:10a (NVI)
Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí. Juan 15:4 (NTV)
Y sabemos que Dios hace que todas las situaciones ayuden para bien a los que Lo aman; esto es, a los que son llamados conforme a Su propósito. Romanos 8:28 (RVA-2015)
Dios hace tronar su voz y se producen maravillas: ¡Dios hace grandes cosas que rebasan nuestra comprensión! A la nieve le ordena: “¡Cae sobre la tierra!”, y a la lluvia: “¡Muestra tu poder!" Job 37:5-6 (NVI)
Porque, ¿quién es Dios fuera del SEÑOR? ¿Quién es Roca aparte de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de vigor y hace perfecto mi camino. Salmo 18:31-32 (RVA-2015)
Restaura a los de corazón quebrantado y cubre con vendas sus heridas. Salmo 147:3 (NVI)
Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». 2 Corintios 12:9a (NTV)
Hasta que llegó el momento de cumplir sus sueños, el SEÑOR puso a prueba el carácter de José. Salmo 105:19 (NTV)
»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5 (NVI)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)