Cuando estás segura de que están equivocados y quieres juzgarlos
Shannon Popkin
—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? — respondió el SEÑOR. Jonás 4:4 (NVI)
Cuando mis inquietudes se multiplican dentro de mí, Tus consuelos deleitan mi alma. Salmo 94:19 (NBLA)
«Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para los que lo aman». 1 Corintios 2:9 (NTV)
Yo hago algo nuevo, Ahora acontece; ¿No lo perciben? Aun en los desiertos haré camino Y ríos en los lugares desolados. Isaías 43:19 (NBLA)
Planten buenas semillas de justicia, y levantarán una cosecha de amor. Aren la dura tierra de sus corazones, porque ahora es tiempo de buscar al SEÑOR para que él venga y haga llover justicia sobre ustedes. Oseas 10:12 (NTV)
Sostenme conforme a Tu promesa, para que viva, Y no dejes que me avergüence de mi esperanza. Salmo 119:116 (NBLA)
Como flechas en las manos del guerrero son los hijos de la juventud. Salmo 127:4 (NVI)
¿Cómo puede el joven mantener limpio su camino? Viviendo conforme a tu palabra. Salmo 119:9 (NVI)
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que, con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 2 Corintios 1:3-4 (NVI)
Cuando se enteraron sus parientes [de Jesús], salieron a hacerse cargo de él, porque decían: «Está fuera de sí». Marcos 3:21 (NVI)
El SEÑOR es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares agradables; En verdad es hermosa la herencia que me ha tocado. Salmo 16:5-6 (NBLA)
—¿Tienes razón de enfurecerte tanto? — respondió el SEÑOR. Jonás 4:4 (NVI)
Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Apocalipsis 12:10b (NVI)
Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el SEÑOR tu Dios te acompañará dondequiera que vayas». Josué 1:9 (NVI)
Marta, por su parte, se sentía abrumada porque tenía mucho que hacer. Así que se acercó a él y dijo: —Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sirviendo sola? ¡Dile que me ayude! Lucas...