Ayudándola a Encontrar a Jesús
Lynn Cowell
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo. Romanos 12:1 (NTV)
Es necesario que Él crezca, y que yo disminuya. Juan 3:30 (NBLA)
Por eso también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos. Hebreos 7:25 (NVI)
»Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NVI)
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NVI)
—¡María!—dijo Jesús. Ella giró hacia él y exclamó: —¡Raboní! (que en hebreo significa “Maestro”). Juan 20:16 (NTV)
Pero Sión dijo: «El SEÑOR me ha abandonado; el SEÑOR se ha olvidado de mí». «¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho, y dejar de amar al hijo que ha dado a luz? Aun cuando ella lo olvidara, ¡yo no te olvidaré! Isaías 49:14-15 (NVI)
»Bienaventurados los que lloran, pues ellos serán consolados. Mateo 5:4 (NBLA)
Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba. Efesios 2:14 (NTV)
Juan estaba en la cárcel, y al enterarse de lo que Cristo estaba haciendo, envió a sus discípulos a que le preguntaran: —¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro? Mateo 11:2-3 (NVI)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
...Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Lucas 6:27b-28 (RVC)
SEÑOR, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Salmo 25:4 (NVI)
[Jesús] le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (Juan 9:7, NTV)