Ayudándola a Encontrar a Jesús
Lynn Cowell
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
—No está así debido a sus pecados ni a los de sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida. Juan 9:3 (NVI)
Pero yo sé que aun ahora Dios te dará todo lo que le pidas. Juan 11:22 (NVI)
Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Mateo 6:30 (NVI)
Y nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque entonces los odres se revientan, el vino se derrama y los odres se pierden; sino que se echa vino nuevo en odres nuevos, y ambos se conservan». Mateo 9:17 (NBLA)
Mientras comían, Jesús tomó pan y lo bendijo. Luego lo partió y se lo dio a sus discípulos, diciéndoles: —Tomen y coman; esto es mi cuerpo. Mateo 26:26 (NVI)
»Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. Juan 14:27 (NTV)
y le preguntó: —Agar, esclava de Saray, ¿de dónde vienes y a dónde vas? Génesis 16:8a (NVI)
A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del SEÑOR, que hizo el cielo y la tierra. Salmo 121:1-2 (NVI)
y como [Enoc] anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó. Génesis 5:24 (NVI)
Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti, Oh SEÑOR, roca mía y Redentor mío. Salmo 19:14 (NBLA)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
...Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Lucas 6:27b-28 (RVC)
SEÑOR, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Salmo 25:4 (NVI)
[Jesús] le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (Juan 9:7, NTV)