Ayudándola a Encontrar a Jesús
Lynn Cowell
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
Desde el extremo de la tierra clamaré a ti cuando mi corazón desmaye. Llévame a la roca que es más alta que yo porque tú me has sido refugio y torre fortificada delante del enemigo. Salmo 61:2-3 (RVA-2015)
»Pero benditos son los que confían en el SEÑOR y han hecho que el SEÑOR sea su esperanza y confianza. Jeremías 17:7 (NTV)
Al instante el padre clamó: —¡Sí, creo, pero ayúdame a superar mi incredulidad! Marcos 9:24 (NTV)
»Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; Mateo 7:24 (NBLA)
De hecho, todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, a fin de que alentados por las Escrituras, perseveremos en mantener nuestra esperanza. Romanos 15:4 (NVI)
Ustedes son Mis amigos si hacen lo que Yo les mando. Juan 15:14 (NBLA)
Allí llegó [Elías] a una cueva, donde pasó la noche. Entonces el SEÑOR le dijo a Elías —¿Qué haces aquí, Elías? 1 Reyes 19:9 (NTV)
»Su propósito era que las naciones buscaran a Dios y, quizá acercándose a tientas, lo encontraran; aunque él no está lejos de ninguno de nosotros. Hechos 17:27 (NTV)
«Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Mateo 11:28 (NTV)
Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios, sino como sabios, aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos. Efesios 5:15-16 (NVI)
Natanael le preguntó: «¿Cómo es que me conoces?». Jesús le respondió: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi. Juan 1:48 (NBLA)
...Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, y oren por quienes los calumnian. Lucas 6:27b-28 (RVC)
SEÑOR, hazme conocer tus caminos; y enséñame tus sendas. Salmo 25:4 (NVI)
[Jesús] le dijo: «Ve a lavarte en el estanque de Siloé» (Siloé significa «enviado»). Entonces el hombre fue, se lavó, ¡y regresó viendo! (Juan 9:7, NTV)